Hoy tenemos con nosotros a un calvo. Para más inri es inglés, feo y malencarado. Sí, hablamos de Jason Statham, que representa a Turco en Snatch: cerdos y diamantes.
Aarón: Hola, Jason, te he invitado porque creo que eres el actor que Hollywood necesita, un prototipo de hombre de verdad.
Jason: Gracias. Procuro actuar en películas 'sólo para tíos'. Si no hay violencia extrema, paso.
Aarón, mirándole arrobado, suspira: ¿Crees en el matrimonio gay?
Jason: ¿Como?
Aarón: Eh... nada, nada. Veamos, ¿qué has aprendido trabajando en esta magnífica película de Guy Ritchie?
Jason: Que un cerdo puede consumir un kilo de carne cruda cada minuto; que los huesos se los come como mantequilla.
Aarón: Es una observación pertinentísima, socio. Que tomen nota los del Trivial. A ver, ¿crees que eclipsas a Brad Pitt en Snatch?
Jason: Totalmente. En esta película Brad es sólo imagen y BSO. Quiero decir que su interpretación no es sobresaliente, y han tenido que venderlo de otra forma. Tampoco parece un gitano de verdad.
Aarón: Es que en Reino Unido no tienen ni puta idea de qué es un gitano.
Jason: Ya, nos falta una Andalucía, aquí.
Aarón: Citando a Benedicto XVI... “¡que cojones dices!”
Jason: Disculpa, Aarón... Bueno, sigamos con Snatch.
Aarón: ¿Por qué debería el público ver tu película?
Jason: Por varias razones. La principal es que nunca un enredo de varias historias ha tenido un desenlace tan brusco. El nudo que une a unos personajes con otros se corta como Alejandro Magno cortó el nudo gordiano: de un espadazo. A saco, sin contemplaciones.
Aarón: La verdad es que los personajes mueren con pasmosa simplicidad...
Jason: … como si nunca hubieran sido importantes en la trama, cuando lo cierto es que sí lo han sido.
Aarón: ¡Coño, estamos sincronizados! ¿Crees que significa algo?
Jason: ¡Joder, no! ¿Donde están tus becarias? Me han hablado maravillas de ellas.
Aarón: Las he mandado fuera, a dar clases de lengua. Son demasiado juguetonas y me distraen en mi trabajo.
Jason: Esto no fue lo acordado, Aarón. Creo que me voy de aquí. Este sitio me da escalofríos.
Jason mira con inquietud las fotos que forran hasta el último centímetro del estudio, en las que aparece en distintas e insinuantes poses... él mismo. Acto seguido mira de soslayo a Aarón, que se ha agachado bajo la mesa con la excusa de habérsele caído un bolígrafo y está lamiendo sus zapatos. Jason se levanta poco a poco y retrocede lentamente y sin dar la espalda, camino de la puerta. Aarón, erguido en toda su majestuosidad (que no es poca, tomad nota), le sigue con la mirada, mientras parece buscar insistente y ansiosamente algo en los agujereados bolsillos de su pantalón. Jason alcanza la puerta y huye despavorido. Aarón, aún en el estudio, se agarra un pellejo del cuello, estira hacia arriba... ¡y se arranca una máscara! Galleta de Mantequilla, sonriente, se felicita por el engaño y guarda como oro en paño el recuerdo de las piernas de Jason Statham.
![]() |
Mirad que tatuajes de gatitos tan monos... |