Sin más preámbulos, pues los gurús del Séptimo Arte como ella no necesitan presentación, ¡adelante!
Estimado Aarón:
El miércoles por la noche asistí horrorizada a un espectáculo violento y en 2D. Era una película. Lo aclaro porque sé que eres un retarded y que escapaste al puño de Hitler. A aquellos 108 minutos les bautizaron como Un ciudadano ejemplar.
Como no soy superficial como tu, no diré que la película me gustó sólo por haber mojado las braguitas al ver a Gerard Butler. No haré tal cosa: YO sí entiendo de cine, sí sé criticar los filmes a base de cavar profundo, y sin ese áurea de idiotez que a ti te rodea.
Me has cansado, Pentesilea. Ya sigo yo, ve a tomarte la pastillita.
Un ciudadano ejemplar es el relato de un viaje de venganza personal. Un padre, Butler, ofendido porque la Justicia norteamericana no ejecuta a los dos asesinos (A y B) de su mujer e hija, decide desenterrar el hacha de guerra y empezar su cruzada particular.
Por eso la película es todo acción: Butler desaparece tras el juicio; pasan 10 años; el homicida A es asesinado; el delincuente B es asesinado; Butler es detenido; se confiesa culpable; desde la cárcel empieza a matar a todos los que le negaron Justicia en su día; Butler es asesinado en su celda. Fin.
Aunque pueda resultar atractiva por las altas dosis de violencia, la película no cuenta nada. Ves que ocurren cosas, sucesivas en el tiempo, y que todo forma parte de un plan. Pero al faltar diálogos profundos (la película los merece) y desconocer la psique de Butler (el director se olvida de que no es sólo un robot asesino), todo está bastante vacío.
- Su yogurt de kiwi. Saboréelo.
- Gracias.
El director, que se da cuenta de las carencias de la película, intenta solucionarlo planteando rápido y mal, superficialmente, un debate: 'ciudadano vs injusticia: ¿es moral ser un justiciero por las bravas?'
El protagonista, que es un ejecutor nato y no un orador, no convence cuando el bueno, que es un negro, tenedlo en cuenta la próxima vez que zurréis a uno, y joder con la corrección política, le plantea esta pregunta. 'Alguien tiene que hacer el trabajo sucio', viene a responder Butler. Y sonríe. El muy cachondo. A mi me cae simpático, con esa habilidad para poner bombas y ese cinismo entre cuatro paredes de hormigón. Pero es un descerebrado que no se pone límites; es simple, vulgar, ladino, casi cobarde.
Pero pone bombas, y eso a la chusma le divierte siempre y cuando no estén bajo su coche.
Su presupuesto: 53 millones de dólares.
Su recaudación: 126 millones de dólares.
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Muestra de las imagenes que forran la habitación de Pentesilea |






