En Cine Imperfecto tiramos la casa por la ventana y abrimos con otra entrevista. Esta vez hemos obligado a venir a nuestra redacción a Brad Pitt, para que hable de Troya. Llegará en unos minutos. En el ambiente se respira tensión sexual. Las becarias están intranquilas, como ciervos antes de una tormenta colosal. En un rincón, yacen amontonadas en desorden varias braguitas de Pucca. Dentro de unos segundos me haré con ese tesoro y lo ordenaré por dueñas: me gusta separar los sabores. Después, las venderé a buen precio a Galleta de Mantequilla. ¿Cómo creéis que mantengo este chiringuito? ¡Gracias a una pequeña colección de perturbados!
Brad Pitt ha entrado. Haciendo el molinillo para sacudirse a las hordas de becarias que se le lanzan encima, se me acerca, todo sonrisas. Gracias a Yaveh, ha dejado a sus hijos Benetton en casa. Para eso está su mujer.
Aarón: Gracias por venir, Brad. Mis niñas te esperaban ver con el pecho descubierto, disfrazado de Aquiles. Pero así está mejor.
Brad: Con ellas hablaré luego. Me debo a mis fans. Descuida, no las cansaré demasiado.
Aarón: ¿Porqué accediste a hacer de Aquiles?
Brad: A las mujeres les gustan los héroes, los tipos con ínfulas, aunque sólo sea porque tocan la puta guitarra en el garaje de casa de su mamá. Les gustan los maricones, qué le vamos a hacer.
Aarón: ¿Aquiles maricón? ¿de qué me hablas?
Brad: Sí, hombre, claro que lo es. Mira, se tiñe el pelo de rubio, marca musculitos como cualquier gilipollas de gimnasio, se depila... Si eso no es ser un soplanucas, ya me dirás qué es.
Aarón: Tu teoría me gusta. Eres un intelectual, Brad. Estás removiendo los cimientos de la historia.
Brad: Y te diré más. ¡Aquiles siempre va con un sable en la mano!
Aarón: Coño, muy cierto. Entonces, ¿te incomodó el papel?
Brad: Mucho. Además, la peli fue inmunda. Un auténtico despojo. ¿Porqué el idiota de Wolfgang Petersen metió en el reparto a Orlando Bloom? ¡A ese niño emasculado!
Aarón: No te quejes, que disfrutaste de la compañía de Diane Kruger. Nosotros soltamos la gotita de superglue desde el sofá de casa.
Brad: Eres un cabrón enfermizo, A.
Aarón: Shhh, no se lo digas a nadie. A ver, al tajo: ¿crees que Eric Bana pudo eclipsarte?
Brad: No, nuestros personajes apuntan a targets diferentes. Aquiles sólo puede seducir a las jovencitas púberes con el pavo subido: forrarán con mi póster su pared y gorjearán en mitad de la noche, tumbadas en su cama sin pijama.
Aarón: Mmmm... Grrr... ¿Y cual es el target de Bana?
Brad: Las mujeres sensatas, las que gustan de hombres de pro, de pelo en pecho, vikingos, en definitiva. Les gusta lo verdadero, lo honrado, lo humilde. Y ahí está Bana para complacerlas.
Aarón: Algo no me cuadra. Diane no se fue con ninguno de los dos, se fue con 'Eunuco Bloom'.
Brad: Sí, no me lo explico, es un puto milagro. Debe de ser uno de los tres secretos de Fátima, o algo así.
Aarón: En fin, tengo que terminar esto. Estimado público, alquilar Troya, no la descarguéis. Os gustará a todos y todas: es una peli de guerra con tíos buenos. (Movimientos bajo la mesa) Gracias, Brad, con 100 euros la vida es más fácil. (¿Pensabais que estábamos haciendo manitas, desequilibrados? Pues no.)
Nota a Troya:
a) sin Orlando Bloom: 8
